o, lo que es lo mismo, cuando tu barrio se aburguesa y no puedes hacer nada por remediarlo
“Años sesenta. Fábricas abandonadas. Áreas deprimidas. Son los orígenes remotos del famoso SoHo neoyorquino, uno de los barrios más lujosos de Manhattan y ejemplo de proceso de gentrificación para sociólogos, arquitectos y urbanistas. Ayuntamiento y promotores inmobiliarios vieron en estas ocupaciones una oportunidad para alentar a que volvieran al centro aquellas clases medias que habían abandonado el casco urbano tiempo atrás. Para ello, dotaron a la comunidad de artistas de una cierta protección mientras se llevó a cabo el proceso de revitalización del barrio. La ironía se haría patente quince años después, al verse sustituida la bohemia cultural y las familias de bajos ingresos que vivían en la zona por una élite de empresarios y yuppies. “Gentrification is class war” se llegaría a leer en las paredes de las antiguas fábricas abandonadas, ahora reconvertidas en sofisticados lofts.
Sigue leyendo





El mercado, considerado uno de los más rentables de Madrid, no sufre en ese momento problemas de crisis, falta de clientes o de cierre de puestos; aun con dificultades relacionadas con la deficiencias técnicas del edificio, el mercado sigue vivo y animado.






