okupaciones en Estrecho

plano de okupaciones en estrecho

Okupaciones en Estrecho (1992-1999)

Varios grupos de personas, con intereses dispares, pertenecientes a colectivos distintos, buscan lugares donde desarrollar inquietudes, y en diciembre de 1992 confluyen en un antiguo colegio abandonado de la calle Otamendi, vacío desde hacía veinte años y afectado por un plan de reestructuración barrial que se había elaborado en los años 50. Dicho plan suponía el ensanchamiento de la calle Pamplona, con el objetivo de convertirla en una avenida de cuatro carriles y facilitar el tráfico procedente del extrarradio del norte de Madrid. El perímetro de dicha remodelación lo constituían sobre todo casas bajas, la mayoría habitadas por personas mayores, que estaban siendo realojadas en viviendas de la periferia y también el colegio en cuestión.
Así que todas esas gentes, con intenciones diversas, heterogeneidad de orígenes, confluyen en un lugar complicado, pues la intención es vivir en él, y la distribución del espacio no tiene mucha relación con una vivienda. Hay agua y luz, pero tienen que construir las cocinas, y los dormitorios, y las duchas, y los espacios comunes, y los lugares abiertos a todas. En muy poco tiempo consiguen equiparla con ayuda de algunos vecinos, que les llevan muebles, neveras, y electrodomésticos.
Y al poco tiempo consiguen conciliar diferencias, organizan los espacios destinados a viviendas y construyen un pequeño centro social donde comienzan a desarrollar actividades. Con ellas, más gente se interesa, se acerca y se integra en el colectivo recién formado.
El dueño del inmueble parece no tener poder sobre él, pues el terreno está en trámites de expropiación, así que durante nueve meses sus habitantes consiguen experimentar un tipo de convivencia a una escala que muchos de ellos no habían conocido antes.
Pero la denuncia se produce, el proceso judicial se acelera y nueve meses después (en septiembre de 2003) el inmueble es desalojado. Sus antiguos habitantes se ven obligados a buscar nuevos alojamientos. El barrio está sobrado de viviendas vacías, y tras una semana en una casa semiderruida y sin tejado, consiguen okupar cuatro inmuebles más: uno en la calle Cenicientos, otros dos en las calles Goiri y Navarra, y otros dos en Adrián Pulido.
Con cierta rapidez a estas nuevas okupaciones les siguen otras: en la calle Villaamil, en Tiziano, en Salamanca, en Manuel Luna, y además de todas ellas, cuyo uso principal es el de vivienda (aunque en función de cada espacio se intentan organizar diferentes actividades en algunas de ellas), se consigue okupar un inmueble más grande, una antigua panificadora en la calle Villaamil, que permite construir el centro social David Castilla, uno de los primeros donde no hay vivienda, y donde el número y heterogeneidad de grupos que participan en él se multiplica gracias a eso.
Llega más gente, y se dinamiza un barrio en torno a todas estos lugares. Se okupa algún centro social más, pero tiene corta vida, como el de la calle Berruguete.
Tetuán-Estrecho es un barrio no céntrico donde el problema urbanístico genera multitud de inmuebles vacíos, muy cercanos unos a otros, y cuya okupación posibilita la realización de proyectos comunes: comedores, distribuidoras, locales de ensayo, serigrafías, biblioteca, un periódico y sobre todo vivencias y convivencias, entre gente distinta, diversa, y… divertida.
A los pocos años comienzan los desalojos, todos ellos con apoyo masivo y cobertura informativa:
El primero de ellos el Villaamil 15. Con gente colgada de los balcones, bomberos ayudando a la policía y maderos resbalando por los suelos en aceite de coche en la puerta.
Le sigue el David Castilla, con la primera resistencia en una andamio instalado en el tejado y una nueva intervención de los bomberos…
Después Salamanca, donde se consigue aplazar el desalojo hasta en tres ocasiones…
Y poco a poco los antiguos habitantes, por unos u otros motivos, se van trasladando a otros barrios. Algunas de las casas desaparecen sin repercusión mediática, como Navarra, Tiziano, Cenicientos. Algunas otras perduran hasta hoy, como Manuel Luna.
La proyectada avenida rápida de Pamplona es hoy una calle de cuatro carriles que sirven de aparcamiento a un montón de coches.
La plaza o parque de Navarra (donde desemboca dicha avenida de tráfico rápido) es posiblemente uno de los más feos de Europa, por no decir de la Tierra.
Y tras una primera época, y sin aparente continuidad, es decir, sin una herencia informativa o personal, se okupan otros sitios: el KABO, la KOKO, y varias más. La gente nueva no conoce a la antigua, pero el proceso resulta parecido…
La historia de la okupación en Estrecho parece no haber terminado. Que dure mucho tiempo.
(Josemanuel)

  1. Pingback: el paseo de jane 2014 | elpaseodejane

  2. Enredado

    Falta el Hogar Social Madrid de a C/ JUan de Olias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: